Blog

Sevilla, una ciudad de ópera

  • PDF

Sevilla ha sido fuente de inspiración de más de un centenar de óperas escritas por algunos de los más importantes compositores de la historia de la música. Exactamente se han identificado un total de 105 obras líricas relacionadas de algún modo con la capital hispalense. Este número, que diferencia claramente a Sevilla de cualquier otra gran ciudad operística europea, no es lo más relevante. Lo más importante no es el número, sino la calidad de estas óperas, que han llevado el nombre de Sevilla por teatros de todo el mundo.

Algunas de estas obras son ‘La Favorita’, de Gaetano Donizetti (1840), que nos habla de los amores del rey Alfonso XI; ‘María de Padilla’, del mismo autor, la historia de la famosa amante del rey Don Pedro, personaje que también inspiró a Hilarión Eslava para su ópera ‘Don Pedro el Cruel’ (1843). Estas tres piezas tienen como denominador común que se desarrollan en distintos rincones del Real Alcázar. No podemos olvidarnos de ‘La estrella de Sevilla’ (1845), un drama que se desarrolla en la calle Bustos Tavera y que inspiró a Michael Williams Balfe. Pero sin duda las óperas inspiradas en Sevilla más conocidas son:

barbero_de_sevillaEl barbero de Sevilla’ (Gioacchino Rossini, 1816): La obra nos acerca al mito de Fígaro, personaje de ficción creado por el autor francés Beaumarchais a finales del siglo XVIII a partir de una obra de Miguel de Cervantes. Rossini se trasladó a Sevilla y se hospedó en el Hotel Inglaterra, en la Plaza Nueva. Es allí donde comienza la historia de este celestino que intenta emparejar al conde de Almaviva con la bella Rossina, en el mágico entorno del Alcázar, el Archivo de Indias y la Catedral, zona donde se ubicaba su barbería.

Don Giovanni’ (Wolfgang A. Mozart, 1787): Es la historia de don Juan Tenorio, personaje de ficción inspirado en las obras de Tirso de Molina ‘El burlador de Sevilla’ y ‘El convidado de piedra’. Ambientada en la Sevilla de mediados del siglo XVII, la obra de Mozart se desarrolla en la casa natal del personaje (en el actual convento de San Leandro), en el barrio de Santa Cruz y en el sepulcro de los Tenorios (en la actual Plaza de San Francisco).

Fidelio’ (Ludwig van Beethoven, 1814): Esta ópera cuenta la historia de Leonora, que, disfrazada como un guardia de la prisión llamado Fidelio, rescata a su marido, Florestán, de una condena de muerte por razones políticas. Este personaje se hallaba preso en el castillo de San Jorge de Triana, que era la cárcel de la Inquisición en Sevilla. Este drama de Beethoven nos descubre, entre otros, el barrio de Triana, así como los antiguos arrabales de Sevilla.

La fuerza del destino’ (Giuseppe Verdi, 1862): Basada en la obra de ‘Don Álvaro o la fuerza del sino’, del escritor Ángel de Saavedra, Duque de Rivas, esta obra fue estrenada en el Teatro Bolshoi de San Petersburgo en 1862. La ópera cuenta las andanzas de un joven noble peruano, en parte indio, que se establece en Sevilla y se enamora de la hija del marqués de Calatrava, que vivía en el Altozano, en el corazón de Triana.

Carmen-Sevilla2Carmen’ (Georges Bizet, 1875): El escritor Prosper Merimée encontró en la exótica Sevilla el lugar ideal para desarrollar los amores y desamores de la popular gitana trianera. Carmen, la famosa cigarrera, trabajaba en la antigua fábrica de tabacos (actual Rectorado de la Universidad de Sevilla) liando cigarros junto con otras 4.000 mujeres. La conocida ópera de Bizet nos transporta también a la Plaza de Toros de La Maestranza y a las calles del barrio de Santa Cruz, donde Carmen vivió su apasionado romance con don José y el torero Escamillo.

Si te interesa visitar todos estos lugares, recuerda que yo puedo acompañarte y contarte mucho más sobre las distintas óperas inspiradas en la ciudad de Sevilla. Sólo tienes que enviarme un email a Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla

(* Los enlaces de las óperas llevan a Spotify para que puedas escucharlas)

Ruta por el mudéjar sevillano (1)

  • PDF

La palabra mudéjar procede del árabe mudayyan, que significa “aquél a quien se ha permitido quedarse” y alude a los musulmanes que permanecieron en territorio cristiano conservando su religión y costumbres.

EL mejor ejemplo en Sevilla de este estilo es el Alcázar de Pedro I. En el Patio de las Doncellas podemos apreciar el alicatado de composiciones geométricas de estrellas y lazos que es el símbolo más puro de Alá expresadas en estas “telarañas de Dios” que representan la unidad del Ser.

Mudejar en Sevilla

Desde este palacio y a través de las estrechas calles del barrio de Santa Cruz, llegamos a otra residencia palaciega: la Casa de Pilatos, llamada así porque, según la tradición, está separada del templete de la Cruz del Campo por 997 metros que es exactamente la distancia que existía de la casa del pretor romano Poncio Pilatos al Gólgota, lugar donde crucificaron a Jesucristo. Es éste otro importante ejemplo del mudéjar en Sevilla, con sus azulejos, patios y estancias que lo convierten en un verdadero paraíso. Así, el Gabinete de Pilatos es un ejemplo de artesonado mudéjar sevillano.

Mudejar en Sevilla Gabinete Casa Pilatos

Unos metros más adelante llegamos a la iglesia de San Esteban, ejemplo gótico mudéjar religioso de la ciudad levantado sobre restos de una antigua mezquita.

Mudejar en Sevilla Iglesia San Esteban

Siguiendo dirección norte, llegaremos a una de las iglesias más antiguas de la ciudad, Santa Catalina, sede de la hermandad de la Exaltación. Este templo fue construido en el siglo XV, sobre las ruinas de una mezquita anterior, conservando parte del mihrab (siglo XI) y el alminar en su torre. Si bien es de estilo gótico-mudéjar, el templo ha sido sometido a varias renovaciones arquitectónicas y reformas a lo largo de los años. 

Ruta por los pabellones del 29 (I)

  • PDF

Inaugurada por Alfonso XIII el 9 de mayo de 1929 y clausurada el 21 de junio de 1930, la idea de la Exposición Iberoamericana de 1929 fue propuesta por el comandante en artillería Luis Rodríguez Caso y tuvo muy buena acogida para modernizar el país, estrechar lazos con los países latinoamericanos y abrir una corriente de exportación hacia estos países. Hoy en día, aún conservamos bastantes pabellones de esta exposición. En este artículo, vamos a recorrer algunos de ellos.

Pabellón de Portugal Exposición Iberoamericana de Sevilla 1929Empezamos nuestro recorrido en el Prado de San Sebastián frente a la Universidad de Sevilla y aquí encontramos el primero de nuestros pabellones, el de Portugal, hoy en día consulado de este país. Construido por los hermanos Carlos y Guillermo Rebello de Andrade, está inspirado en el barroco portugués del siglo XVIII. Detrás se encontraba el pabellón de Macao, una estructura metálica para albergar exposiciones sobre las colonias portuguesas. Se pusieron 499 expositores para mostrar orfebrería, tapices, obras de arte, cerámicas, porcelanas, productos agrícolas y, cómo no, vinos de Oporto.

Casino de la Exposición Iberoamericana de Sevilla 1929Entrando en la Avenida María Luisa nos encontramos con el que fue Pabellón de Sevilla, hoy Casino de la ExposiciónEn un primer momento, el arquitecto jefe de la exposición, Aníbal González, planteó la realización de un gran casino para la muestra. Posteriormente, el arquitecto Vicente Traver planteó la creación de un gran 'teatro-casino', tal y como existía en otras ciudades como Baden-BadenMontecarloNizaVichy y Evian, donde el juego se conjugaba con espectáculos y salas de baile. La parte del Gran Salón de Fiestas, hoy conocida como Casino, tiene forma cuadrada, con varias dependencias, y tiene un salón circular central coronado con una cúpula de 18 metros de alto. El 28 de octubre de 1929, el teatro recibió la visita de los reyes de España, Alfonso XIII y Victoria Eugenia, quienes asistieron a la zarzuela El huésped del sevillano.

Pabellón de Perú Exposición Iberoamericana de Sevilla 1929Siguiendo por la misma avenida, encontramos a nuestra derecha el Pabellón de Perú, construido por el arquitecto Manuel Piqueras Cotolí. El pabellón, repleto de motivos incas, está inspirado en las casas nobles limeñas del siglo XVIII, casas coloniales con balcones volados y fachada barroca en forma de retablo. Hoy alberga el consulado de Perú y la Casa de la Ciencia. Se expusieron restos arqueológicos, máscaras, ajuares funerarios... en fin, todo lo necesario para enseñarnos las antiguas civilizaciones peruanas. También hubo una sección textil, agrícola y minera.

Pabellón de Estados Unidos Exposición Iberoamericana de Sevilla 1929El último pabellón que veremos en esta avenida es el pabellón de los Estados Unidos, hoy sede de la Fundación Valentín de Madariaga, de Arte Contemporáneo. William Templeton Johnson fue el arquitecto de este pabellón, que se inspira en el plateresco de la España del siglo XVI. Se expusieron obras de distintos museos estadounidenses así como una biblioteca con libros sobre la historia de América y sus conquistadores. También fueron muy llamativos todos los últimos descubrimientos de Estados Unidos, algo que revolucionó la sociedad española de entonces, anclada en el pasado.

Si te has quedado con ganas, recuerda que puedes conocer mucho más sobre la Expo del 29 mientras hacemos una visita completa por todo su inmenso legado. Llámame al 630271192 o escríbeme a Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla . También puedes reservar a través de esta misma web. Muchas gracias.

5 cosas que seguramente no sabes sobre la iglesia de El Salvador

  • PDF

Iglesia El SalvadorPosiblemente, la tengas asociada con las cervecitas al sol a mediodía o con la salida de la Borriquita el Domingo de Ramos, pero lo cierto es que la Iglesia del Salvador tiene una historia muy interesante detrás que mucha gente desconoce. Aquí te cuento algunos detalles:

1 – La actual Iglesia de El Salvador fue construida en los años 829 y 830 como mezquita. De hecho, fue la primera mezquita mayor o aljama de Sevilla y su primer nombre fue el de mezquita de Addabás.

MezquitaAdabras2 - En el año 1079 sufrió un terrible terremoto que derribó gran parte del minarerete y fue Mutamid el que ordenó reconstruir su parte alta. Hoy en día aún existe una inscripción el Museo Arqueológico de Sevilla que recuerda este momento. Además, todavía podemos ver la base de la torre desde la calle Córdoba que da acceso al Patio de las Abluciones de la antigua mezquita.

3- Esta mezquita no sólo tuvo que hacer frente a desastres naturales. En el siglo IX la actual Iglesia del Salvador resistió a la invasión normanda, algo que para los sevillanos musulmanes de la época fue un hecho milagroso.

4 - Según Ibn al Qutiya, historiador del siglo X, existe una leyenda que cuenta que Abderramán vio en sueños al profeta Mahoma muerto y amortajado en lo que hoy es la iglesia de El Salvador cuando aún era mezquita. Esto se interpretó como el fin de la religión islámica en esta zona.

5 - Después de la invasión de la tribu almohade, esta mezquita aljama se quedó pequeña, por lo que, en el año 1172, dio comienzo la construcción de la mezquita mayor, la que hoy es la Catedral de Sevilla. No obstante, la mezquita de Adabbás siguió funcionando tras la reconquista como mezquita-templo hasta el año 1671, cuando fue derribada para construir la actual iglesia del Salvador.